CIUDAD DE MÉXICO, 16 de diciembre, (POLITIQUERÍAS / CÍRCULO DIGITAL).- Comisiones unidas de la Asamblea Legislativa aprobaron dividir los desarrollos inmobiliarios en construcción de vivienda popular, que quedará a cargo exclusivo del Instituto de Vivienda (Invi), en la Norma 26, y la creación de una norma para construir vivienda media y media alta.

Luego de una sesión entre las comisiones de Vivienda, y de Infraestructura y Desarrollo Urbano de la ALDF, la presidenta de la primera comisión, Margarita Martínez Fisher, aseguró que se aprobó la Norma para Promoción de Vivienda de Trabajadores beneficiarios de organismos federales de vivienda.

Destacó que con esa medida se permitirá el acceso a la vivienda en la Ciudad de México a por lo menos 40 mil familias que podrán ejercer su crédito en la ciudad, y es un primer paso para revertir la emergencia de despoblamiento y de congestión vial.

Se trata, explicó, de familias que teniendo créditos del Infonavit, Fovissste o el Fonhapo, no han podido acceder a la vivienda porque simplemente no había las condiciones para que pudieran comprar vivienda en la Ciudad de México por el alto costo del suelo urbano.

Se definió que en los Centros de Transparencia Modal (Cetram) de la zona oriente de la ciudad, se podrán construir inmuebles de hasta nueve niveles, porque se trata de zonas cerca de transporte colectivo.

La legisladora del Partido Acción Nacional (PAN) sostuvo que quienes adquieran vivienda con préstamos de organismos sociales de vivienda no podrán vender en cuando menos siete años.

Precisó que el Invi seguirá construyendo al menos dos mil viviendas al año, seguirá siendo financiada con presupuesto público del gobierno capitalino y está vinculado a la gestión de las organizaciones sociales, de tal manera que las grandes desarrolladoras ya no podrán beneficiarse de la Norma 26.

En tanto, la vivienda media y media alta podrán acceder a los créditos que dan los organismos federales de fomento a la vivienda social, cuyos créditos fluctuarán entre un millón y un millón 600 mil pesos.

A su vez, el diputado Raúl Flores García explicó que con esta reforma, se abrió un abanico para aplicar créditos que van de 800 mil hasta un millón 700 mil pesos, donde los trabajadores y sus parejas podrán consolidar su aspiración a tener una vivienda.

Con esas acciones, resaltó el perredista, se pondrá un freno a la especulación del suelo urbano que estaban a la espera de que el costo del suelo siguiera al alza de manera indefinida y se podrán aprovechar aquellos lotes baldíos sin utilizar.

Se espera que esa normatividad se apruebe este viernes en el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).