Ciudad de México, 16 de Enero  (MENSAJE POLÍTICO/CÍRCULO DIGITAL).- Bolsonaro cumplió su promesa de campaña. El presidente de Brasil firmó ayer un decreto que facilitará temporalmente la compra de armas por parte de civiles, un primer paso para cambiar las estrictas regulaciones que esencialmente han prohibido que los civiles porten armas de fuego.

El ultraderechista Bolsonaro forjó su llegada al poder con un discurso que hacía hincapié en la importancia de la seguridad pública, un mensaje que resonó entre los votantes de Brasil, donde en 2017 se registró un récord de 64 mil asesinatos, más que en cualquier otro país. De esos crímenes, 43 mil fueron cometidos con armas de fuego.

El capitán retirado del Ejército, que asumió como Presidente el 1 de enero, ha dicho que quiere revertir una ley de 2003 que prohíbe a los civiles comprar armas, con el argumento de que los brasileños tienen el derecho a defenderse de los criminales.

El decreto, que expirará a menos de que sea ratificado por el Congreso en un plazo de 120 días, retirará el papel “discrecional” que ha jugado la policía federal en la aprobación de solicitudes de civiles para comprar armas. Bolsonaro ha dicho que las decisiones sobre quién puede o no puede portar armas son subjetivas.

El opositor Partido de los Trabajadores (PT), cuyo candidato presidencial para las elecciones de octubre, Fernando Haddad, pedía distribuir “libros en vez de armas”, anunció que se propone acudir a la Justicia para intentar la anulación de esa medida.