CIUDAD DE MÉXICO, 09 de febrero, (DOBLE TINTA / CÍRCULO DIGITAL).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) pidió evitar la estigmatización de deportados de Estados Unidos, y al contrario, «brindarles un retorno con oportunidades y condiciones adecuadas».

Durante el foro «Retos frente a la nueva política migratoria de los Estados Unidos de América en la administración de Trump», el presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, dijo que es un error relacionar la migración con el tema de la seguridad.

«Hay que deslindar la inseguridad que obedece a muchos factores y no de un tema que ha sido fracaso de los estados para brindar condiciones de una vida digna», expuso ante académicos y activistas pro migrantes de ambos lados de la frontera.

Refirió que una prioridad es la opción que tendrá el Estado mexicano a través de sus instituciones legislativas y ejecutivas de los distintos niveles de gobierno para brindar una opción «y no vayan a ser fácilmente captados por grupos delincuenciales».

Anotó que varios de los deportados serán por su condición de indocumentados «y aquí siguen indocumentados porque llegan sin papeles y tenemos un problema para que los reconozcan; se ha logrado que lo haga Telégrafos, pero los bancos todavía no».

El punto es, abundó, cuál es la política de Estado para brindarles a los deportados o repatriados opciones mínimas, y ante el posible incremento de las deportaciones, «se tiene que incrementar la política reforzada para atender la migración».

La directora de Enlace Binacional Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés), Esmeralda Flores, llamó a no caer en el estigma del «buen y el mal migrante», pues a veces por sólo conducir sin licencia caen en condición de deportación.

«Hay que tener cuidado con este mensaje y tomar en cuenta las fallas que hay en las cárceles de Estados Unidos, donde un latino y un afroamericano reciben penas más severas por los mismos delitos cometidos por una persona blanca».

Por ello, aseveró, se debe evitar criminalizar y estigmatizar a las personas migrantes que llegan de regreso a México, «quienes carecen de ciudadanía son menos propensas a cometer un crimen porque quieren pasar por desapercibidas en Estados Unidos».

El delegado en Baja California del Instituto Nacional de Migración (INM), Rodulfo Figueroa Pacheco, declaró que la mayoría de los mexicanos que tienen antecedente criminal fueron detenidos por algún incidente.

El funcionario federal aseguró que en el caso de Baja California, de un total de ocho mil 232 personas deportadas durante 2016, la mitad de ellos «venía por falta administrativa y la otra mitad por algún delito».

«Estos hombres y mujeres cometieron algún delito en Estados Unidos, fueron presentados ante las autoridades, sentenciados y después de cumplir fueron liberados, aquí no han cometido ningún delito, por lo que no se pueden someter a escrutinio», agregó.

Comentó que más allá de verificar si tienen algún mandamiento judicial en México o los requiere algún juzgado, «hay que resistir esta tentación, pues hay una serie de factores que deben ser tomados en consideración».