Al ex Secretario de Seguridad Pública se le cuestiona en la región por rodearse de perfiles «poco confiables», como el del aspirante a una diputación local, Rafael Ramírez Morales.


Ciudad de México, 7 abril 2021 (REDACCIÓN / CDMX MAGACÍN).- La candidatura de Alfonso Durazo para llegar a la gubernatura de Sonora empieza a resentir los impactos negativos de las dudosas prácticas morenistas para elegir a sus abanderado a un cargo de elección popular, pues al ex Secretario de Seguridad Pública se le cuestiona en la región por rodearse de perfiles «poco confiables», como el del aspirante a una diputación local, Rafael Ramírez Morales.

Ramírez Morales se desempeñaba como servidor de la nación y fue impuesto como candidato de Morena a una diputación local por el Distrito 12 de Hermosillo, pese a que no se tiene registro de sus estudios universitarios y cuyos correligionarios le acusan de haber utilizado los apoyos del bienestar para su promoción personal y condicionamiento del sufragio a su favor.

También ejidatario, a Ramírez Morales se le imputa la adquisición ilegal de los terrenos y herramientas que el gobierno federal supuestamente entregaba como apoyo al campo, además de aprovechar los subsidios y recursos públicos para promocionarse y ganar adeptos.

La situación para Morena no es sencilla pues no son pocos los militantes que dudan del supuesto proceso de encuestas para ratificar a Rafael Ramírez en la candidatura, lo que provocó el distanciamiento interno y la ruptura del grupo político en la entidad, con lo que la diputación y la gubernatura se tambalean.

El caso se suma a otros en los que a menos de una semana de iniciada la contienda los señalamientos están a la orden del día, y como en elecciones pasadas, diversos abanderados del partido en el poder han sido vinculados con actos ilícitos como violaciones, corrupción o violencia de género, entre otros, además de que los propios militantes sospechan y reprueban de los métodos morenistas