CIUDAD DE MÉXICO, 07 de diciembre, (ATIZAPÁN HOY / CÍRCULO DIGITAL).- El secretario de Desarrollo Social capitalino, José Ramón Amieva Gálvez, y el coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano en la Asamblea Legislativa, Armando López Campa, impulsarán una iniciativa de ley encaminada a reinsertar a las personas en situación de calle a la vida familiar, social y económica.

En el marco del Foro Poblaciones Callejeras en la Ciudad de México, ambos coincidieron en que se deben tomar acciones como en un acto de justicia y no de limpieza social con el argumento de liberar espacios públicos.

Durante su intervención Amieva Gálvez advirtió sobre los daños que generan las adicciones a las personas en condición de calle y llamó a la atención sobre la existencia de un grupo delictivo de Tepito conocida como “la mafia de los solventes”.

Detalló que una nueva ley sobre el tema debe retomar el protocolo de actuación de la propia dependencia: trabajo de prevención, atención permanente a quienes viven en la calle, y de reinserción social a las personas en condición de abandono.

Precisó que no sólo se trata de las personas que por voluntad viven en la calle, sino que son abandonadas como infantes, adultos mayores y personas con problemas psicológicos, que los dejan en las estaciones de autobuses o en los parques, que deberían ser atendidos por la ciudad.

Detalló que el número de personas en condición de calle o abandono fluctúa entre tres mil 700 y cuatro mil 200 personas, sobre todo concentradas en el perímetro del Centro Histórico, y un corredor que va a la Basílica de Guadalupe, donde se agrupa casi 50 por ciento.

Tras señalar que trabajan en 252 puntos de la ciudad, el funcionario capitalino mencionó que en menor medida hay grupos en las delegaciones Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero, Benito Juárez, Coyoacán y Miguel Hidalgo.

En su oportunidad, el diputado López Campa dijo que este sector de la población no es invisible y no puede ser ignorado.

“Debemos atender directamente la problemática y buscar alternativas que detengan su crecimiento, tenemos que conocer y analizar las circunstancias que los orillan a vivir de esta manera para entender, prevenir y aplicar soluciones”, indicó.

Además, llamó a no criminalizarlos por tener alguna adicción o por apariencia física y condenó la discriminación que padecen por su discapacidad, orientación sexual, género, estado de salud, etnia o posición socioeconómica.

Precisó que en 2013 de las personas en situación de calle, 32 por ciento tenía entre 18 y 30 años de edad; 273 eran menores de 17 años y 356 eran personas de 61 años o más.

Agregó que 20 por ciento de este total contaba con primaria terminada; 16 por ciento tenía secundaria concluida; cinco por ciento había hecho estudios medios superiores y uno por ciento contaba con educación superior.

Añadió que de este conglomerado se identificaron personas originarias de la capital y del Estado de México, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Hidalgo, Michoacán y Guerrero, así como extranjeros en menor cantidad procedentes de Cuba, El Salvador y de algunos países africanos.