CIUDAD DE MÉXICO, 24 de diciembre, (AZCAPO NOTICIAS/CÍRCULO DIGITAL).—  La diputada local Elizabeth Mateos Hernández declaró que en la Ciudad de México no existe todavía un correcto manejo y tratamiento en desechos de manejo especial.

La legisladora comentó que la categoría de residuos de manejo especial ha sido definida recientemente por lo que la información existente está dispersa, es poco confiable y actualizada, salvo la que deriva de algunos trabajos realizados en los años 90 por el Gobierno de la Ciudad de México.

Sin embargo, dijo que el 80 por ciento de los residuos generados en unidades médicas se clasifican como de manejo especial, y el resto, peligrosos, biológico infecciosos.

Informó que actualmente las empresas dedicadas al reciclaje de este tipo de residuos cobran aproximadamente 40 pesos por metro cúbico de escombro y se estima una generación promedio de 13 mil 130 toneladas por día.

Ante esta situación, declaró la legisladora, es necesario establecer la obligatoriedad de que los establecimientos e instituciones que manejan residuos de manejo especial cuenten con un plan de este tipo con acciones concretas que permitan su correcta y debida manipulación y tratamiento.

Asimismo, mencionó, se requiere promover la participación de la ciudadanía a través de campañas de difusión para prevenir la generación de residuos de manejo especial.

Sostuvo que también se tiene que ver el buen manejo de los aceites en los domicilios y establecimientos mercantiles, llevando a cabo una gestión integral adecuada, así como para la prevención de la contaminación por este tipo de residuos.

Por todo lo anterior promueve reformar el artículo 32 de la Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal, a fin de lograr que los establecimientos e instituciones generadoras de residuos de manejo especial, tengan la obligatoriedad de diseñar e implementar planes con acciones concretas que serán autorizadas por la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema).

“El manejo de los residuos es uno de los aspectos más problemáticos en materia ambiental, ya que su producción se incrementa en la misma medida que la población, debido al elevado consumismo, al avance de la tecnología y a la baja cultura de reutilización”, expresó.

Por ello, dijo Mateos Hernández, es necesario que en el caso de los residuos de manejo especial, se delimiten funciones, atribuciones y competencias.

Explicó que impulsa que en el artículo 32 de la citada Ley se establezca que los residuos de manejo especial estarán sujetos a planes conforme a las disposiciones que establezca esta norma, su reglamento y los ordenamientos jurídicos de carácter local y federal que al efecto se expidan.

Detalló que es competencia de las autoridades estatales el manejo y control de estos desechos, mientras que las autoridades municipales y delegacionales se encargan del control de los Residuos Sólidos Urbanos generados en las casas, establecimientos, vía pública, o los que resultan de la limpieza de lugares públicos.

Refirió que la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, en su artículo 19 efectúa una clasificación de los residuos de manejo especial en ocho categorías incluyendo los provenientes de las plantas de tratamiento de aguas residuales, servicios de salud, de transporte, tiendas departamentales o centros comerciales e industria de la construcción.

Mencionó que de acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, para las tiendas departamentales y centros comerciales, se estima que se generan alrededor de 350 a 370 kilos por tienda al día, en promedio; y de 330 a 345 kilos para los autoservicios.

El subproducto más abundante es el cartón, con 45.9 por ciento, seguido por el alimenticio, con 8.4 por ciento, el plástico de película con el 7.3 por ciento, y el plástico rígido, con 7.2 por ciento; el resto corresponde a otros residuos.

Finalmente, subrayó que el artículo 4º de la Constitución, establece que toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar y el Estado la obligación de garantizarlo. Mientras que el daño y deterioro ambiental generará responsabilidad para quien lo provoque, de ahí que se busque mejorar la manipulación de residuos de manejo especial.