CIUDAD DE MÉXICO, 18 de enero, (ESFERA EMPRESARIAL / CÍRCULO DIGITAL).- Un grupo hispano de defensa de los consumidores reiteró hoy su petición a General Motors para que “deje de fabricar de inmediato” automóviles sin bolsas de aire, a los que calificó como “carros de la muerte”.

El Consejo de Latinos Unidos (CDLU) emitió su petición un día después de que General Motors anunciara que invertirá mil millones de dólares en la ampliación de sus fábricas en Estados Unidos.

“Si bien aplaudimos firmemente la nueva inversión en Estados Unidos, exigimos inequívocamente que General Motors deje de producir vehículos poco seguros y carentes de seguridad sin bolsas de aire”, dijo en un comunicado K.B. Forbes, director ejecutivo del CDLU.

“El trasladar las plantas al extranjero es más que perder empleos, se están perdiendo también los estándares de seguridad”, indicó.

“Quién pensaría que General Motors está fabricando automóviles sin bolsas de aire”, cuestionó Forbes, al calificar a ese hecho como “despreciable”.

El año pasado, el CDLU publicó un informe que mostraba que General Motors era la única automotriz estadunidense que vendía vehículos de pasajeros sin bolsas de aire, los cuales son fabricados en México.

El informe examinó 297 versiones de 96 vehículos comerciales ligeros y de pasajeros vendidos por automotrices estadunidenses en México y encontró que nueve autos no tienen bolsas de aire y son fabricados exclusivamente por General Motors.

Dichos vehículos son vendidos bajo la marca Chevrolet y, según estadísticas de la industria, constituyeron los tres mejores modelos de venta de automóviles de marcas estadunidenses en México en 2015, al representar el 11.2 por ciento del mercado de autos en ese país.

El vehículo número uno en ventas en México es el Aveo de General Motors, cuyo modelo sin bolsas de aire obtuvo una calificación de seguridad cero en 2015 por parte del Latin America New Car Assessment Program (Latin NCAP), una organización de seguridad del automóvil.

“Como grupo de apoyo hispano, hemos luchado contra el racismo económico por más de 16 años y exigimos que General Motors termine la producción de estos carros de la muerte de inmediato”, puntualizó Forbes.