CIDUAD DE MÉXICO, 11 de febrero, (DE VAGOS / CÍRCULO DIGITAL).- Integrada por más de 200 obras del periodo revolucionario y posrevolucionario, la muestra Pinta la Revolución. Arte moderno mexicano, 1910-1950, recientemente exhibida con éxito en el Philadelphia Museum of Art de Estados Unidos, se presentará en el Museo del Palacio de Bellas Artes del 10 de febrero al 7 de mayo.

 

En un recorrido previo a la inauguración de la muestra, Lidia Camacho, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), resaltó la relación artística y cultural que ha existido por muchos años entre México y el Philadelphia Museum of Art.

 

“Desde los años treinta, el Museo del Palacio de Bellas Artes se dio a la tarea de coleccionar nuestro arte mexicano e hizo una itinerancia de las obras más representativas de ese momento a lo largo de varias ciudades de Estados Unidos y Canadá.

 

“La colaboración siempre ha sido estrecha y de gran interés por la pintura mexicana, y esta magna exposición ofrece una reinterpretación y un análisis profundo entre el Museo del Palacio de Bellas Artes y el Philadelphia Museum of Art para revisar nuevamente la propuesta que ahora se presenta”, refirió la titular del INBA.

 

Pinta la Revolución concentra las múltiples manifestaciones artísticas que existieron en el México de aquella época, en un diálogo profundo entre la mirada tradicional y las nuevas perspectivas de la historia del arte mexicano, particularmente de un periodo de amplia trascendencia.

 

Cuenta además con la colaboración de la Cineteca Nacional para la proyección de 23 películas mexicanas seleccionadas exprofeso; de la Fonoteca Nacional, que facilitó 40 audios (algunos inéditos) relacionados con el contexto de los artistas, y de la Biblioteca de México, para ofrecer un acercamiento digital a algunos libros de la época abordada.

 

“Ha sido un trabajo transversal con curadores mexicanos y de Estados Unidos, como Renato González Mello, Dafne Cruz, Mark Castro y Matthew Affron. Quiero agradecer a todas las personas que hicieron posible la realización de este proyecto bajo el liderazgo de Miguel Fernández Félix –director del Museo del Palacio de Bellas Artes–, y a todo su equipo, que ha dado la vida y el corazón. Es una exposición francamente hermosa, interactiva y pensada mucho para los niños y jóvenes”, finalizó Lidia Camacho.

 

Durante su intervención, Miguel Fernández Félix señaló que la muestra integra piezas de 71 colecciones, de las cuales 40 son nacionales y 31 internacionales, lo que habla de una búsqueda muy importante a nivel curatorial de acervos que nunca se habían presentado en México.

 

“Es un diálogo más que interesante y que forma parte de la historia del Museo del Palacio de Bellas Artes como un centro muy importante en esta visión de investigar y difundir el muralismo mexicano, ya que una buena parte de la muestra hace énfasis en el periodo de los años veinte reflejado a nivel visual y en el tema educativo”.

 

Agregó que para la proyección de los filmes se contará con el apoyo de investigadores que propiciarán la reflexión en torno a los mismos. “Es una exposición que marca un proceso de diálogo y un puente que se ha establecido entre el Museo del Palacio y el de Filadelfia”.

 

Después de agradecer la colaboración de las personas e instituciones que apoyaron la materialización de este proyecto, el director del Philadelphia Museum of Art, Timothy Rub, dijo que un aspecto esencial de la muestra es que está centrada en los cimientos del arte moderno mexicano.

Recordó, asimismo, que la exhibición alcanzó un gran éxito y que The New York Times la consideró una de las más visitadas del año pasado. “Espero que la muestra sea recibida en México con tanto entusiasmo como en Filadelfia, ya que abre la perspectiva hacia una nueva época de la historia del arte moderno”.

Por último, el curador Renato González Mello explicó que Pinta la Revolución es un nuevo intento por mostrar una parte de la historia del arte mexicano, pero con la incorporación al relato y al acopio de obras de los capítulos que en ocasiones se habían omitido o minimizado.

 

“La renovación historiográfica de las últimas décadas ha sido en este campo muy intensa, y estamos conscientes que esto abre la discusión, lejos de cerrarla. Los ensayos del catálogo reúnen textos de académicos consolidados y de investigadores emergentes cuya propuesta es de enorme interés”.