En Otro Canal

Armando Reyes Vigueras

 

En distintas encuestas que exploran la preferencia electoral rumbo a los comicios de 2021, llama la atención las cifras sobre indecisos, es decir, acerca de las personas que aún no definen por qué partido van a votar el año entrante. Vale la pena revisar qué hay detrás de este dato.

 

Definición oculta

Con la única certeza de que las elecciones federales de 2021 podrían tener una mayor participación que sus similares de años anteriores, tanto analistas como encuestadores se han dado a la tarea de revisar este tema y ofrecer algunas proyecciones de lo que podría pasar.

Hay que tener cuidado con esperar un pronóstico preciso de ganadores y perdedores, pues se está ante un proceso en marcha en el cual pasarán muchas cosas que pueden definir el resultado final.

Las encuestas son un buen ejemplo de esto, pues se les ha querido dar, en ocasiones, un carácter casi profético respecto al voto, pero se trata de instrumentos que sólo reflejan lo que los ciudadanos piensan, con la poca o mucha información que tienen, acerca de un tema en especial en un momento determinado.

Esta opinión puede variar con el paso del tiempo, por eso la necesidad de llevar a cabo sondeos periódicamente.

Y de los datos que han dado a conocer las encuestas recientes, sobresale el de los indecisos.

El porcentaje de quienes no han declarado preferencia varía, según las encuestas que se revisen, de un 35 hasta un 65 por ciento.

¿Qué motiva esta situación? Vamos a revisar algunas posibles causas.

El desprestigio de las encuestas, luego de los cuestionamientos por la falta de certeza en sus resultados, ha generado que la gente no quiera contestar a las entrevistas y no declaren sus preferencias.

Tras dar a conocer resultados que no coincidieron con lo que sucedió en las urnas, este tipo de instrumentos ha dejado de ser confiable para muchas personas y, por lo tanto, se rechaza la entrevista o se responde con un no sé.

Otro motivo tendría que ver con el miedo a perder becas, subsidios o apoyos en programas sociales.

La manera en cómo el sentido gobierno federal ha promovido este tipo de programas, asociándolos con la imagen del presidente y su partido, conlleva una sutil indicación para la siguiente votación, de hecho, hay quien explica su preferencia electoral a partir de las despensas o becas que recibe y aunque no estén conformes con el actuar de la administración en turno, no expresan su verdadero sentir en el tema electoral para no verse afectados.

La crisis por la que atraviesan los partidos, todos los partidos, y la percepción que sobre los mismos tienen los ciudadanos, que hace que dejen de ser atractivos para la ciudadanía, puede estar detrás de estas cifras que, en ocasiones, resultan elevadas.

En 2018, fuimos testigos de cómo los partidos tradicionales enfrentaban el rechazo de un amplio sector ciudadano, lo que se tradujo en votos hacia un instituto político que dejó de usar la palabra partido para nombrarse.

A lo anterior hay que sumar las confrontaciones que se han dado en el proceso interno para renovar la dirigencia nacional de Morena, algo que se agrega al rechazo que muchos sienten por los partidos, y como no hay candidatos visibles que motiven el voto, resulta entendible que muchos digan que no saben por quién votar.

Lo anterior nos lleva a otro posible motivo, la ausencia de candidatos que motiven una preferencia.

La mayor parte de las encuestas pregunta por la preferencia por cada partido, pero si estas organizaciones han dejado de ser atractivas para el ciudadano, los candidatos se pueden convertir en el motor del voto.

El caso de López Obrador es muy significativo en este sentido, pues luego del triunfo electoral de 2018 Morena no ha logrado una victoria similar a la de ese año, como lo han mostrado los comicios locales de Hidalgo y Coahuila.

Es muy probable que conforme se den a conocer los nombres de los candidatos para los distintos puestos de elección que se disputarán en 2021, los indecisos sean menos y esto se refleje en las encuestas.

Finalmente, las campañas no han iniciado y éstas son el espacio en el cual el ciudadano se informa y por el cual se decide a participar y mostrar su intención de voto.

El año entrante veremos una amplia gama de campañas por la gran cantidad de puestos que se disputarán, pues en algunas entidades se elegirán diputados locales, federales, presidentes municipales y gobernador de manera simultánea.

Eso tendrá un efecto en las preferencias electorales que se registren en los sondeos y, desde luego, la cifra de indecisos puede cambiar, sólo tantas por ver si esto se traduce en una verdadera participación en las urnas, aunque la manera en que se habla de política en el actual sexenio puede servir de motivación extra para esto.

Esta es una primera aproximación a este tema, pues pueden existir otros factores que expliquen este fenómeno y que por falta de espacio no se consideran en esta ocasión.

Dime si tienes otra razón que explique el fenómeno de los indecisos, mi Twitter es @AReyesVigueras