Predomina la inversión pública en ciencia y tecnología, señala el IBD

Cumplir con la promesa de alcanzar una inversión nacional del 1% del PIB en Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) no significa que el Estado tenga que asumir toda la responsabilidad financiera, sino que este debe diseñar una política de largo plazo que, además de destinar recursos públicos, promueva la participación de las empresas privadas en el financiamiento de las actividades de investigación e innovación, señala el artículo: “Estímulos fiscales para promover la inversión en ciencia, tecnología e innovación”, publicado en el Núm. 33 de la revista Pluralidad y Consenso del Instituto Belisario Domínguez.