CIUDAD DE MÉXICO, 25 de diciembre, (AZCAPO NOTICIAS/CÍRCULO DIGITAL).—   Ante los avances del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, la asambleísta Janet Hernández Sotelo propuso que en los terrenos que ocupa el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), se proyecte un parque ecológico.

El plan debe prever la integración de una presa recolectora de agua pluvial, para compensar el daño ambiental causado a los habitantes de la capital del país.

La diputada local destacó que este lugar ecológico contribuiría a mitigar los efectos negativos del cambio climático en la capital del país y a amortiguar las emisiones de contaminantes al medio ambiente de la ciudad ya que se convertiría en un “gran pulmón” sustentable.

Sostuvo que coincide con la propuesta que el jefe de Gobierno impulsa, respecto al uso de las 710 hectáreas de los terrenos que actualmente ocupa el aeropuerto, una vez que entre en funcionamiento el nuevo, los predios sean destinados a la construcción de un gran parque ecológico público.

Este nuevo parque ecológico sería parte de un Pulmón Ecológico aproximado de mil 300 hectáreas que ayudaría al medio ambiente de la Ciudad de México, junto con la Alameda Oriente, el Deportivo Oceanía, el Conjunto de ASA (Aeropuertos y Servicios Auxiliares) y el Bosque de San Juan de Aragón,

Un gran parque, dijo, que pueda compensar el daño causado a los habitantes de la Ciudad de México, en particular a las delegaciones limítrofes de esa zona como Venustiano Carranza, Iztapalapa, Gustavo A, Madero e Iztacalco.

Principalmente, detalló, por la contaminación, ruido y tráfico que ha generado la existencia y funcionamiento durante los casi 90 años en que ha estado activo el AICM.

Hernández Sotelo dijo que el parque ecológico sería un espacio verde que se convertiría en un lugar recreativo, en el cual convivan las familias y hagan ejercicio; que además cuente con una gran presa recolectora de agua pluvial, la cual sometida a un proceso básico de potabilización puedan utilizar los vecinos de las colonias aledañas.

La cantidad de agua que se precipita en la ciudad cada año, pueden ser captadas y dirigidas hacía una presa que se construiría en esa parte de la capital una vez que se desocupe el terreno, donde se almacenarían miles de metros cúbicos del agua de lluvia, la cual se podría utilizar para diversas actividades cotidianas.

Además, se convertiría en un ahorro sustancial del vital líquido que se distribuye diariamente a la Ciudad de México, aseguró Janet Hernández. “Todo esto como parte de las medidas para reparar las condiciones de desigualdad y empobrecimiento de la zona, generada por este aeropuerto”, acotó.

Destacó que la Presa Pluvial que recolectaría grandes cantidades de agua, una vez tratada para potabilizarla, podría hacer sustentable el plan hídrico de la Ciudad de México.

Para ello, dijo, acudirá ante las autoridades correspondientes y organismos internacionales y nacionales, públicos y privados para que conozcan el proyecto y en su caso lo apoyen.