CIUDAD DE MÉXICO, 27 de diciembre, (DAVID POLANCO / MENSAJE POLÍTICO / CÍRCULO DIGITAL).—El Pleno del Senado de la República aprobó un exhorto al presidente Enrique Peña Nieto, para que a la brevedad le remita para su ratificación el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre el trabajo decente para las trabajadoras y trabajadores domésticos.

Lo anterior, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 76, fracción 1, y 89, fracción X, de la Constitución Política, donde se establece que los Convenios internacionales que signa el Ejecutivo Federal deben ser avalados también por la Cámara de Senadores.

DE igual manera, en el exhorto, el Senado pide al Ejecutivo Federal que, en su calidad de titular del  Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, atienda de manera urgente la problemática por la que atraviesan niñas, niños y adolescentes que realizan trabajo doméstico.

El Senado, igualmente pidió al Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes que diseñe e implemente un modelo de recolección de datos que permita determinar el número de niñas y niños menores de 12 años de edad que se encuentren realizando trabajo doméstico.

Concepto de trabajo doméstico

Este decreto unicameral, aprobado por el Pleno del Senado en la sesión del pasado 6 de diciembre, establece que la inmersión del trabajo doméstico en la legislación se ha realizado a partir de un proceso paulatino de exigencias para el reconocimiento de los derechos humanos laborales, así como por diversas denuncias sobre discriminación y sobre las condiciones de trabajo de los trabajadores del hogar.

Establece que el concepto de trabajo doméstico considera dos vertientes: el trabajo no remunerado y el remunerado, pero en ambos casos la labor tiende a ser invisibilizada, sin reconocimiento social, además de que enfrenta discriminación y remuneraciones mínimas o nulas.

 

Al mismo tiempo, se da en condiciones como jornadas largas, desvalorizadas y ocultas, y en muchas ocasiones relaciones jerárquicas establecidas en función del sexo, origen étnico, racial, la edad, la condición social o económica, entre otras.

También destaca, en el caso específico de la niñez y de la adolescencia se propician una serie de violaciones a sus derechos humanos que les impiden vivir de manera plena.

El punto de acuerdo avalado sostiene que las personas que realizan trabajo doméstico a menudo sufren violaciones a sus derechos laborales y humanos, que van desde salarios muy bajos, horas de trabajo excesivas, día de descanso semanal no garantizado y en ocasiones enfrentan situaciones de abuso físico, psicológico y hasta sexual.

Indica que en México, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 85 de cada 100 personas de 12 años o más dedican tiempo a realizar alguna actividad de trabajo doméstico en los hogares.

Mujeres, el 58.8% de trabajadores domésticos

Respecto a las personas que realizaron alguna actividad doméstica, seis de cada 10 (58.8 por ciento) son mujeres y a partir de los 25 años de edad las mujeres dedican más de 20 horas en promedio a la semana a los quehaceres del hogar.

Este dictamen dice que de la población ocupada, cinco de cada 100 (4.7 por ciento) son trabajadores domésticos remunerados y éste es realizado primordialmente por mujeres, 95 de cada 100 empleados en esta actividad son mujeres.

Sobre la población ocupada en trabajo doméstico, 34.5 por ciento de las mujeres y 16.3 por ciento de los hombres tienen ingresos de un salario mínimo o menos.

Cita a la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo (ENUT) 2014, la cual proporciona información estadística relativa al trabajo doméstico que realizan mujeres y hombres de 12 años y más en áreas urbanas y rurales (cocinar, limpiar, lavar la ropa; al apoyo y cuidado de la niñez, personas enfermas o discapacitadas y otros integrantes del hogar).

Finalmente, de acuerdo con datos de la ENUT 2014, el promedio de horas a la semana dedicadas al trabajo doméstico y de cuidados no remunerados en la población de 12 años y más es de 33.4 horas; el promedio es más alto para las mujeres 47.9 horas, que el de los hombres, 16.5 horas a la semana.