WASHINGTON, 13 de diciembre, (LA RED SOCIAL / CÍRCULO DIGITAL).- Donald Trump, presidente electo de EU, ha abordado dos veces en los últimos 10 días un asunto intocable para China: la política sobre Taiwán, la isla que mantiene relaciones diplomáticas con 22 países pero que el Gobierno de Pekín considera parte inalienable de su territorio.

Después de haber hablado por teléfono con la presidenta de Taiwán, Trump dijo el pasado domingo que si China no hace concesiones en asuntos comerciales habría que renegociar la política de Una Sola China, el acuerdo por el que Washington reconoce como único Gobierno al de Pekín. “No quiero a China dictándome”.

Mientras tanto, el presidente Peña Nieto se reunió el lunes en privado con Yang Jiechi, consejero de Estado de la República Popular China. El mandatario mexicano sostuvo la reunión en la Residencia Oficial de Los Pinos, donde revisaron los diversos temas de la agenda de la relación bilateral entre México y el país asiática.

El cardenal Norberto Rivera elevó una plegaria a la Virgen de Guadalupe por que toque el corazón “endurecido” del presidente electo Trump. Pero no sólo eso, también por México que “se hunde en el pantano de la corrupción y la pobreza”, además de encontrarse “enfermo” de violencia.

“Pero nuestra súplica, ¡oh, Madre!, también va llena de aflicción por nuestro México, tu amado México, que se hunde en el pantano de la corrupción y la pobreza, está enfermo de violencia y herido de injusticias”.

Mientras tanto en México, el politólogo Sergio Aguayo aseguró que ya hay contactos entre el gobierno electo de Trump y el Presidente Peña Nieto sólo para ratificar que el muro se pagará a través de los intercambios comerciales lo cual, dijo el periodista, es un chantaje a México.